Se consideraba que esta piedra de troctolita —una roca ígnea muy común en la Luna— era homogénea. Sin embargo, una revisión con microsonda de electrones ha revelado ahora que su estructura es mucho más compleja. «Sorprendentemente, encontramos variaciones químicas dentro de los cristales de olivino y plagioclasa. Ese patrón nos permite limitar las historias del primer enfriamiento a alta temperatura de estos minerales utilizando modelos numéricos de difusión química», explica el autor principal del informe, William Nelson.
Nelson y el equipo eligieron esta muestra específica para trabajar porque es excepcionalmente prístina. «No ha sido fuertemente modificado por impactos durante su tiempo en la superficie», indicó Nelson. «Tal pristinidad es rara en las rocas lunares». El equipo estaba midiendo el fósforo en la muestra cuando encontraron patrones interesantes de variación química dentro de los granos minerales.
Inflitración reactiva
Los científicos, no obstante, afirman que los resultados de su análisis no deberían usarse para enterrar definitivamente la hipótesis primigenia del enfriamiento, ya que la estructura heterogénea de la muestra podría explicarse por la llamada infiltración reactiva, un proceso en el que una masa fundida interactúa con la roca, alterando sus propiedades.
Sus conclusiones fueron publicadas el 14 de diciembre en la revista Nature Communications. No obstante, para entender si este fenómeno contribuyó a la formación de la troctolita 76535, el equipo está realizando un nuevo estudio.


0 Comentarios